¿Qué fue?

El programa D-VALOR fue un proyecto de investigación realizado entre finales de 2011 y julio de 2012 en el que participaron 2.529 farmacéuticos de toda España que registraron, de acuerdo a unos procedimientos previamente definidos, 201.050 dispensaciones de cinco de los grupos terapéuticos más habituales: bifosfonatos, antiasmáticos, benzodiazepinas, estatinas y AINE. Este proyecto ha servido para evaluar el impacto de protocolizar y registrar la dispensación en farmacia comunitaria en la mejora del conocimiento del paciente sobre su medicación, el cumplimiento terapéutico y los resultados en salud del uso de los medicamentos. El proyecto fue impulsado por la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), con la colaboración de la Fundación Pharmaceutical Care y el periódico Correo Farmacéutico y contó también con el respaldo del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, el Ministerio de Sanidad y el patrocinio de Mylan. Además, tuvo 6,2 créditos.

¿Cuáles fueron los motivos para participar?

  • Favorecer que la sociedad se concienciase de que el medicamento es un bien sanitario y no un simple objeto de consumo y es obligación del farmacéutico, como profesional sanitario experto en el medicamento, velar por ello. Mejorar el conocimiento del paciente sobre su medicación, para hacer más fácil alcanzar el objetivo de un uso seguro y efectivo de la misma y reducir los problemas asociados a un uso incorrecto.
  • Porque la dispensación es un servicio consustancial al ejercicio profesional del farmacéutico, pero su implicación real en ella supone un valor añadido esencial.
  • Porque la mera realización de unas pocas preguntas básicas en el servicio de dispensación promovió la cercanía con el paciente y su confianza.
  • Porque la participación de un número significativo de profesionales en una experiencia como ésta permitió obtener unos resultados representativos, de los que se extrajeron conclusiones útiles tanto para la profesión como para las autoridades sanitarias y en las que se evidenció el enorme valor sanitario de la dispensación.
  • Porque se utilizó una sencilla metodología diseñada para farmacéuticos comunitarios de todo tipo, con o sin experiencia y/o formación específica en atención farmacéutica, y de cualquier tipo de farmacia.