Arranca un plan para demostrar el valor de una buena dispensación

Arranca un plan para demostrar el valor de una buena dispensación

Ahora más que nunca hay que demostrar el papel asistencial del farmacéutico como el profesional sanitario más adecuado para mejorar el uso y la seguridad de los medicamentos por parte de la sociedad y para educar al paciente sobre el valor de su terapia. Con este objetivo nace el Programa D-VALOR, un proyecto de investigación que pretende evaluar el impacto de hacer una buena dispensación en la mejora del conocimiento del paciente sobre su medicación, el cumplimiento terapéutico y los resultados en salud del uso de los medicamentos.

El programa está promovido por la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), la Fundación Pharmaceutical Care, Mylan y CF, que una vez más apuesta por una farmacia asistencial e implicada con los pacientes. Además, cuenta con el respaldo del Ministerio de Sanidad y del Consejo General de COF, cuyos representantes se reunieron la semana pasada en Madrid para perfilar los aspectos clave del plan y su puesta en marcha.

El objetivo del proyecto es claro: implicar al mayor número de farmacéuticos posible para enseñarles a hacer una buena dispensación. Y es que, según explica a CF Borja García de Bikuña, presidente de la Fundación Pharmaceutical Care, “todas las farmacias dispensan medicamentos y hacerlo bien es un proceso sencillo que requiere poco tiempo pero que puede lograr grandes resultados para el paciente y para el sistema sanitario”. De hecho, “cuanto mejor sea el conocimiento del paciente sobre su medicación, más fácil será alcanzar el objetivo de un uso seguro y efectivo de la misma y, por ende, reducir los problemas asociados a una toma incorrecta”, indica Mª Jesús Rodríguez, presidenta de Sefac.

A partir de septiembre, y hasta que comience la fase de recogida de datos, se irán desgranando en las páginas de CF los detalles de este programa, que sólo exige a los participantes estar trabajando en una farmacia y registrar un mínimo de dispensaciones. En paralelo, se ofrecerá formación on line para ayudar al farmacéutico participante.Como señala García de Bikuña, “cuantos más farmacétuicos se impliquen, mejor, porque así se demostrará que en tiempos difíciles para la profesión, la sociedad puede contar con el farmacéutico que, a pesar de todo, se preocupa por la salud de los pacientes”.

 

 

Lunes, 25 julio, 2011.  Correo Farmacéutico